Llegaste por sorpresa y desde el primer día demostraste ciertas habilidades para aparecer y desaparecer, unas sin hacer ruido, otras por todo lo alto. Pocos perros pueden presumir de ser raptados y vivir una aventura tan intensa y emocionante, no dudo que uno de los momentos más felices de la vida son los reencuentros con los seres queridos y ese desde luego que fue alucinante.
Como pasa con todos y más siendo cachorros nos dijimos: "Le vamos a querer siempre", pero contigo no fallamos porque bien sabes que siempre te hemos querido. Es fácil también cuando uno es tan bueno, noble, elegante, alegre e inquieto. Siempre a tu aire, pasabas del resto de chuchos, no te dejaste educar mucho incluso una vez me quisiste morder al pisarte, solo una vez en todos estos años y desde entonces nos entendimos mejor, con las personas no es tan sencillo. Con carácter y mucho estilo, buscando una caricia, ladrando junto a la puerta exigiendo un paseo, tirando como un bruto de la correa detrás de cualquier cosa que se moviera... tragón como pocos y jugando siempre jugando y agradecido.
Viviste bien, te cuidamos como pudimos, con tu compañero de fatigas y toda la familia con la que tan buenos momentos hemos compartido. Hoy desapareces de nuevo pero no te vas del todo, lo sentimos mucho pero no quedaba otra amigo. Buscando una caricia como siempre, eras listo y supongo que conocías el destino. Hasta siempre compañero, el mejor y más leal amigo.

