lunes, 12 de marzo de 2018

Corriendo a cámara lenta


Deja que el sudor te empape, que te vean como realmente eres, más feo o más guapo es igual, a veces en ese retoque dejamos de ser nosotros y perdemos lo esencial.
Recuerdo el día que te conocí, puede que me llamaras la atención por tus imperfecciones, por tu tono de voz o incluso por tu forma de andar… me caíste bien o mal, no me acuerdo pero qué más da… me fijé en ti y hoy me alegro de seguir teniéndote cerca o lejos, pero teniéndote, de seguir compartiendo momentos buenos y sobre todo de acompañarte en los no tan buenos, me gustas con tus defectos y tus destellos, esos son los que nos hacen especiales y me encanta que no pensemos igual.

Pero también reconozco que últimamente nos pasamos con el maquillaje y nos fiamos demasiado de las modas cuando ya estábamos genial… filtros y más filtros que nos hacen invisibles de alguna manera  sin necesidad. Y es que creo que somos mucho más de lo que imaginamos y menos de lo que aparentamos… en ocasiones nos alejamos tanto de la realidad que a veces incluso perdemos hasta los recuerdos. Deberíamos darnos cuenta y apostar por la inteligencia natural, desterrar  lo artificial, los “likes” en persona, sentir el agua y el viento sin pantallas de por medio, escribir en sucio, tachar y emborronar, buscar el cara a cara, que te guste lo que expreso o que me aconsejes cambiar, hay días que sí y hay días que no, pero debemos disfrutar de ellos sin la necesidad  de que los venga nadie a valorar.

Últimamente ya no voy de visita, ya no viajo por viajar, ya no sigo el protocolo ni me fijo tanto en tu avatar. Déjame contarte historias, algunas inventadas y otras de verdad. Probemos a equivocarnos sin tratar siempre de agradar, dejémonos de escaparates y en la vida real, hagamos... ¿por qué no? algo por los demás.



“Olvídate de lo que ha pasado y de lo que pasará, concéntrate en lo que está pasando… el resto no importa”  -Un día perfecto-

No hay comentarios:

Publicar un comentario