domingo, 16 de septiembre de 2018

Serendipia

Y de vez en cuando va la vida te sorprende. Puede que no lo haga en el momento oportuno ni con la intensidad deseada, pero siempre es agradable percibir esa sensación tan grata del que se siente maravillado ante lo que no esperaba.

Si de algo nos diferenciamos de las máquinas, es de la capacidad que tenemos para dar sorpresas, para dejar con la boca abierta a los que nos rodean y desatar emociones repentinas... cuando de forma fortuita: "Zas!!" te sientes deslumbrado por algo o alguien y en un instante, cambias el gesto de estupor inicial por un gesto inequívoco de agradecimiento que suele expresarse en forma de sonrisa.

Dejémonos de una vez de regalazos y pamplinas, alejémonos de lo material, de estudiar tanto la felicidad porque estamos demasiado infoxicados ya, menos pociones y más sorpresas:
Un desafío compartido,algo distinto, una simple llamada o una visita fugaz, acordarte de alguien en un día especial, un paseo hacia ningún lugar, llegar hasta la cima, levantar los brazos al viento y gritar... que sencillo dedicar tiempo y que natural, que poco cuesta sembrar y cuantas satisfacciones da.



"Un fogonazo de luz, 
un desgarro interior,
una lágrima"

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