Prefiere mecerse entre las olas, sentirse
libre y dejarse llevar.
No intenta llamar la atención pero hay algo
especial en esa forma de bailar.
Camina descalza, le gusta notar la hierba, acariciar las hojas
y envolverse en una danza singular.
y envolverse en una danza singular.
Quiere vivir
a la deriva, explorar sendas peligrosas,
aventurarse y dejarse sorprender una vez más.
Se encuentra mejor cuando suelta su melena,
le susurra al
viento palabras amables,
no quiere
saber la hora, disfruta de cada momento, de cada movimiento...
Tiene una mirada felina, una chispa especial, a veces es
calma y otras un volcán.
Es
algo sobrenatural.
Me gusta
observarla en silencio, en ese juego
travieso, está por encima de todo...
Se detiene el tiempo al verla bailar.
Ella baila
y le miran las montañas...
(Ricardo Lezón)

No hay comentarios:
Publicar un comentario