Formón, martillo y lápiz, de los que se afilan a mano.
Horas en un banco tallando, cortando, regruesando, lijando tableros y listones, con precisión, con mimo, al detalle.
Cepillando entre virutas de distintos olores, texturas y colores, de haya, de nogal, de cerezo... el pino es fácil de trabajar, la jatoba no tanto. Ingletando, escuadrando, midiendo una y otra vez, dándole forma a cada pieza, barnizando y lijando de nuevo, creando. Muchos años entre maderos cuidando a la perfección cada remate, no es sencillo si no le pones sudor y pasión a partes iguales.
Viviste con dedicación y paciencia, de esa que me cuesta tanto. Siempre dispuesto, muchos amigos y una vida sencilla y agradable, no sabías estar sentado porque siempre hay que ir a algún lado, ver a alguien o hacer algo... de casta le viene al galgo. Entre otros gustos los más sanos: los tuyos, el pueblo, el campo...
Entre serrín, tintes y molduras, trabajador intachable, nadie extraordinario pero decidido, humilde y constante, para mí el más grande . Fuerte y duro "¡No seas jijas y tira pa´arriba!" Eso no lo olvido, siempre pa´arriba, siempre pa´lante.
Hay trabajos que son puro arte y bien merece conocerlos y valorarlos, ebanista, carpintero y tuve la fortuna de tener como maestro al mejor, a mi padre. Vas a acompañarnos siempre y que suerte tenemos de llevarte en cada recuerdo, en cada huella, en cada veta que con tanto trabajo nos dejaste.
![]() |
Nobody knows how to say goodbye
It seems so easy till you try
-The lumineers-

No hay comentarios:
Publicar un comentario