martes, 21 de febrero de 2017

Lo que de verdad importa


Dicen que lo que de verdad importa no se puede comprar, no depende de  modas y tendencias, no ocupa espacio ni lugar, no se puede medir ni planificar, no vence ni tiene fecha de caducidad, lo que de verdad importa no se puede olvidar sin más…


Nos acostumbramos a que estén ahí, de forma incondicional, para lo bueno, para lo malo, en la salud y en la enfermedad… Ellos siempre están, siempre resuelven, responden cuando los necesitas, nos cuidan, nos protegen, sin llamar la atención pero siempre listos y dispuestos ante cualquier situación… Tienen un don, brillan con luz propia, se alimentan de nuestros problemas, nos aconsejan, nos motivan, nos jalean, nos corrigen, nos  valoran y si es necesario modifican su ritmo para que nos sintamos cómodos…  Son seres únicos, limitados e irrepetibles… Tan excepcionales que lo darían todo, seres con los que por fortuna o azar podemos contar.


Pues bien, si tienes la suerte de tener alguien así… ¿a qué esperas? Merece la pena  identificarlos, reconocerlos, valorarlos y premiarlos, con tu tiempo, con tu cariño, con tu risa…  No dudes, búscalos y devuélveles parte de lo que hacen por ti, porque se lo merecen, porque lo necesitan y porque no son para siempre, o si… eso ya de depende de ti.


No hay comentarios:

Publicar un comentario