A veces su hermano le tiene envidia, porque sus padres le dedican más tiempo y cariño, pero claro, él no tiene ninguna capacidad tan interesante. Aaron sabe que cualquier otro niño o niña se sentiría afortunado de ser tan popular, de que en su pueblo todos le conozcan, de tener tantos juguetes y conseguir que todo el mundo pregunte por él... pero todo esto no le importa, le gustaría ser como los demás, sin tantas miradas, sin tantos juguetes, sin que todos estén pendientes.
Creo que le gustaría salir a la calle y no preocuparse de la lluvia o el viento, jugar al fútbol con su hermano y disfrutar aunque pierda, ir al cole y sentarse en un pupitre como cualquier otro niño esperando la hora del recreo para divertirse con sus compañeros, ir de acampada con ilusión y sin miedo, reír, jugar, aprender y disfrutar como tienen que hacer los niños de su edad, de ser el protagonista solo en los cuentos que se inventa... pero estoy seguro, de que algún día, volverá a ser un niño normal.
"El mejor regalo para un niño es un cuento"
-Gloria Fuertes-

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