jueves, 12 de abril de 2018

Hic et nunc


Dicen que todos soñamos mientras dormimos, aunque no seamos conscientes de ello pero soñamos. Esos sueños normalmente están basados en recuerdos, pequeños fragmentos de nuestra vida de momentos felices, tristes, relevantes o no pero todos ellos despiertan emociones en nuestro cerebro, lo estimulan y rescatan  instantes que incluso creíamos perdidos.
Algunas veces nos transportan a la infancia, a esos días de escuela deseando que sonara la campana para salir a la calle en busca de aventuras, de amigos, de juegos y peleas, de carreras y hazañas, de aprovechar las horas de sol antes de volver a casa.
Otras nos llevan a lugares a los que nunca volvimos, a países, a viajes en coche, vacaciones  en familia, ciudades con encanto y habitaciones de hotel, a puentes iluminados, a curiosas cafeterías, calles estrechas y plazas peculiares de las que guardamos alguna fotografía.
En otras ocasiones recreamos paisajes, bonitos amaneceres o  valles al atardecer, cumbres donde nos sentimos reyes, campos en primavera, acampadas de verano, meriendas bajo un árbol o descalzos en la playa volando una cometa que el viento se empeña en controlar.
Muchas veces recordamos personas concretas, amistades lejanas, compañeros de facultad, aquella chica de ojos grandes, el amigo al que no volviste a llamar, cumpleaños con colegas, ese conocido al que saludaste ayer por última vez o  familiares que ya no están.
Aquí y ahora te deseo que tengas una vida interesante, llena de recuerdos para que  nunca dejes de soñar.


"Por mis sueños va, ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez
Mi corazón de viaje,
luciendo tatuajes"

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